El bosque profanado. Capítulo 3 (por Sabaku no Aleida)
Capítulo 3: Nuestra estancia en Fulworth
El viaje era largo, tanto que se nos hacía eterno, pero al fin vimos las montañas del pueblo de Fulworth. En las afueras estaba el castillo del Conde. Era sencillamente una copia de una fortaleza bélica.
- ¡Ay, que los dioses nos ayuden!- dijo Alfric.
- Bien dicho, hermanito.-sentencié yo.
Llegamos al atardecer. Desde aquellas montañas la vista era espléndida. Una vez en el castillo Elfleda dijo:
- ¿Queréis las habitaciones juntas o separadas?
- Juntas o mejor, la misma habitación.
Aquello lo dije yo: no quería que a mi hermano le pasara nada malo, debía tenerlo cuanto más cerca, mejor. Yo no soy de las que rompen promesas. Aquella habitación era casi tan grande como la de nuestros padres, es decir, enorme. Las camas se podían unir o separar. Las unimos y dormimos juntos. Mi hermano se abrazó a mí y no me soltó en toda la noche, estábamos en peligro y el chico era mi hermano, pero… ¡Menudo sobón de hermano!
Al día siguiente, Elfleda y Legacius nos enseñaron sus dominios. Nos llevaron volando a todas partes, se pasaban el rato abriendo y cerrando sus enormes alas negras, aunque las de la tía tenían también unas pocas plumas blancas.
Lo que más nos gustó fue el mirador, que lo vimos al atardecer, las puestas de sol desde nuestro palacio no se ven tan bien como en ese lugar.
En fin… Fue un día digno de recordar.
Pero se me hacía raro que Legacius estuviera tan tranquilo y cargara con mi hermano mientras volaba sobre sus montañas.
Aquí pasa algo.
Y pasaron los meses, entrenando, volando con Minueth a escondidas… Todo iba bien, no pasaba nada fuera de lo normal, ¿o tal vez sí?
Tres meses antes de nuestro regreso a casa, Legacius nos dijo que no podía seguir con nosotros el siguiente trimestre, se iba de cacería. Aquello me dio que pensar, ¿una cacería de tres meses? ¿Qué iban a cazar, dragones? Minueth era bienvenido en Fulworth, a su amigo no le pasaría nada. No pregunté nada para no llamar la atención, debía hablar con Alfric de todo esto.
Al llegar junto a él, parecía que también lo sabía. Llevaba sus dos espadas pero se movían de una forma más torpe de lo normal. Por más que le preguntaba, no me respondía. Hasta que por fin habló:
- Aleida, no digas nada y entrena, creo que había enemistad con un reino que hay al este antes de llegar, se lo oí contar a madre.
- Si tú lo dices… Pensé que querían acabar con Minueth.
- ¿Estás loca? Minueth es un gran aliado, no tienen motivos para matarlo. Qué tonterías dices, y eres mi hermana mayor…- acabó con una sonrisa burlona- ¿Qué? ¿Me vas a atacar?
Sí, nos pusimos en guardia y a atacar, desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde según el sol, el resultado, un empate tan grande como la mansión de los tíos. Cuando la tía Elfleda nos vio tirados en el suelo, primero nos dio una colleja a la antigua usanza y luego nos regañó. Que si éramos unos niños, que si menudos inmaduros, que nos podíamos haber matado… En realidad nuestra tía estaba contenta, se parecía mucho a su hermana, nuestra madre. Aunque nunca la he preguntado por qué no tenemos primos. Ella es así, se la entiende menos que a su marido.
Como en la bienvenida a nuestro reino. Primero, igual a su esposo y ahora, polos opuestos, qué mujer.
Aquello me recordaba cuando éramos pequeños y ella era soltera y una elfa más de nuestro reino, cunado jugábamos con ella, cuando nos cantaba una nana para dormir… Qué tiempos aquellos…
Un mes antes de volver a casa, Legacius regresó a su reino. Dijo que los enemigos eran muy faciles para aniquilarlos, mi hermano me hizo un guiño, diciendo algo así como: “Te lo dije, yo tenía la razón esta vez.”
Un mes… que se fue a la velocidad con la que un halcón mata un ratón.
Volvimos a casa, con mucha ilusión, pero al llegar…
Todo cambió.
Mi hermano cayó de rodillas al suelo, cuando me di la vuelta, los arcángeles que nos acompañaron no estaban. Las piezas de mi puzzle encajaban.
- Alfric, te lo dije.- le comenté poniéndole la mano en el hombro.
Pero él no contestaba… Estaba anonadado con la desgracia.


WOW WOW WOW ……………………….:)
VAMOS CONTINUALA CADA VEZ ME DEJAS CON MAS SUSPENSO QUE EL ANTERIROR!!!!
ALEIDA ESTA VEZ LAS MANOS SE ME CANSARON POR LOS APLAUSOS CHINOS DE TU FIC QUE TE MANDO
VAMOS CONTINUALA YA QUIERO SABER LO QUE PASO DESPUES !!!
acilegna, arigato, si tienes perfil en el foro de aqui, me mandas tu e-mail en un mensaje privado y te mando las ilustracione hechas por mi, hay mas de 15