Fanfic: Sabaku no Kokoro: “Rocosas y areneros part. 2 /4” (por Sabaku no Ohime)
Sabaku no Kokoro: “Rocosas y areneros part. 2 /4”
…Todos voltearon, salían de entre las sombras cinco figuras uniformadas, tenían cara de pocos amigos y avanzaban lentamente hacia ellos Hablan entre ellos como si los demás no estuviesen allí:
–He, ¿oíste a alguien llamarnos…inofensivos?
–Yo más bien los oí llamarnos cobardes.
Un cuarto respondió con voz autoritaria:
–Calma chicos, no queremos problemas menos aun teniendo al mismísimo Kazekage-sama como huésped. – dijo uno con gesto solemne.
– ¿El Kazekage? Oh, entonces tú eres el hijo del cuarto, tu nombre debe ser Gaara. Bueno, es todo un honor–hizo una pomposa inclinación y se volvió con un gesto burlón– El temido y afamado Gaara; la aldea ya ha olvidado tu pasado ¿No es así?
Gaara era realmente impasible, nada era capaz de provocarlo por ahora podían irse ilesos si se retiraban; ahora Gaara prefería resolver las cosas pacíficamente, pero si empezaban a atacar no tendrían vuelta atrás, esos tipos de verdad o eran idiotas o estarían deseando morir. Gaara, como todos esperaban, no reacciono a la provocación, eso pareció enfurecer a los areneros.
–Bien, bien su mirada y gesto imperturbable también es muy conocido pero sabemos que tu gesto cambia si…
Uno de los areneros se dispuso a atacar a uno de los shinobi de la arena, pero Gaara con apenas un movimiento de su brazo le detuvo. Los observó y suspiró.
–Me temo que… no quería hacer esto pero ahora no me queda opción: han demostrado tener malas intenciones contra la aldea e intentaron atacar a mi guardia– volvió a suspirar y se dirigió a la escolta– Por favor arréstenlos, les recomiendo que no se resistan–advirtió a los areneros.
Kenia con el anbu avanzaron con cautela, los areneros retrocedieron; habría que atacar para someterlos.
–Nos subestimas ¿Crees poder detenernos con dos de tus agentes?
Kanato miró a su sensei, Kenia asistió levemente. Kenia uso su jutsu de agua, decenas de dragones de agua empezaron a atracarlos, ellos esquivaron cada ataque a pesar de la velocidad de estos. Sacaron sus armas en posición de ataque. Kanato activo su jutsu relámpago, el suelo mojado se encargo de dispersar y potencializar su ataque, dos cayeron en el ataque pero uno lo esquivo y el otro lo desvió; debía poseer naturaleza relámpago.
– ¿Eso es todo lo que tienes chiquillo? – exclamo uno de ellos el que había desviado el relámpago.
Miro a su al rededor buscando a sus camaradas, encontrando solo a una en pie. Ella miraba aprensiva a Kanato y en cada uno de sus movimientos sus ojos le seguían. Kenia apostaba que poseía naturaleza tierra. Una sonrisa burlona salió de la boca de Kanato, miro a su sensei que le negó con la cabeza.
– ¡Vamos sensei! ¡Déjeme probar mi nuevo jutsu! le dejo a la otra– señalando con su cabeza a la chica que había logrado esquivar el combo– de este me encargo yo.
–Ven por mi mocoso iluso. –exclamó con tono furioso.
Tsuketa dio un paso al frente con un kunai en mano; pero Kazuki le detuvo, ella volteó hacia su compañero y este tenía una sonrisa de curiosidad en el rostro. Quería ver la nueva técnica de Kanato después de todo era su rival a superar. Kenia no perdía la vista de sus alumnos y sus enemigos. Solo la anbu kunoichi se había quedado al lado del Kazekage-sama; no debían dejarlo así sin protección.
– ¡No dejen sin guardia a el Kazekage-sama! ¡Haz guardia con tu compañera! –Ordeno Kenia al anbu shinobi.
Este asintió y se puso al lado opuesto de su compañera protegiendo al Kazekage. Gaara estaba sorprendido; esa jounnin y sus alumnos que se veían tan relajados y alegres naturalmente podían tornarse serios y poderosos tan rápido, le parecía que no veía a los mismos shinobi que habían entrado a la cueva luego vio a Kenia esbozar una mueca burlona y dijo:
–Se que los derrotarían en segundos pero mis chicos necesitan practica– se dirigió a ellos y sonrió de forma genuina–no se lo tomen a mal.
Miro fijamente a Gaara quien capto su mirada y este se encogió de hombros, de pronto toda la cueva se ilumino, ¡Una bola gigantesca de fuego! La nueva técnica de Kanato era impresionante, el shinobi en contra de él trato de esquivarla saltando pero no pudo evitarlo ni desviarlo y se vio envuelto en un infierno de llamas danzantes.
La arenera que quedaba en pie había ido a socorrer a sus compinches caídos, de los cuales un estaba en pie de nuevo mientras que al otro le daba auxilio médico. Era raro, ella tenía su boca en su nuca y poco después este estaba de pie; debía ser algún jutsu curativo especial miro a Tsuketa como buscando una explicación sin embargo ella no la veía estaba muy concentrada en todos los movimientos de la arenera.
–Sensei, esa es una técnica medica prohibida. –le dijo como adivinando sus pensamientos.
–Humm… interesante parece que reconoces mi técnica pequeña. Si es prohibida, “Beso levanta muertos” no revive muertos pero si personas en peligro de muerte a cambio de la reducción de tu propia vida. Pero yo conozco una técnica para reponerme.
–Otra técnica prohibida, supongo.
–Para eso necesitare unos cuantos voluntarios: “el beso de la muerte” ¿No te parece un poco contradictorio? –y soltó una carcajada fría y cantarina.
Tsuketa hizo sus posiciones de mano sabia que técnica usaría ella misma se la había enseñado, el genjutsu de sueño profundo. De repente la chica arenera cayo sobre sus rodillas con la mirada perdida y la boca abierta cerró poco a poco sus ojos y se perdió. Ese jutsu era realmente inofensivo y en ocasiones también se usaba como anestecia solo era forzar el sueño; pero en batalla al solo poder ser desactivado por su usuario era fatal al no despertarse ante ningún otro estimulo, era peligroso para el usuario por la necesidad de precisión (la cual en un hospital no era problema). Sus alumnos se estaba haciendo realmente buenos; bien no dejaría que la adelantasen; ella también estaba empezando su camino ninja no la derrotarían antes de empezar a pelear.
–Uno menos ¿Qué tal estuvo eso, sensei? – dijo Tsuketa feliz buscando la aprobación de su sensei.
–Chicos, había uno para cada uno se pasaron yo también me quería divertir, faltas tu Kazuki quiero verlos a todos en acción. – dijo Kenia un tanto decepcionada les respondió como si aun estuvieran en el campo de entrenamiento.
Kazuki se tronó el cuello.
–Sensei no se queje, dejó a dos medio consientes ¿eso no cuenta como uno? por fin se quitaran de en medio y me dejaran bailar ¡todos atrás! ¡Aquí voy!
Kenia se dirigió al Kazekage-sama y a su escolta.
–Es tan solo una recomendación, pero deberían hacer caso a Kazuki…


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